Por Sandra Verónica Aguilar López

Al pensar en la esgrima, seguro te viene a la cabeza las memorables escenas dentro del cine como: la máscara del Zorro, los locos Adams y hasta la escena de Lindsay Lohan en juego de gemelas, siendo presentada como un deporte tan bello como una danza, estratégico como el ajedrez y sin dejar de lado su característica combatiente, ¿Qué más se podría esperar de tan bello deporte?  Por supuesto que cada gran historia posee un inicio un tanto distinto, pero igualmente mágico.

Creada en Francia durante la edad media, la esgrima ha sido el deporte que nació de reyes y reinas europeas, mucho antes de que la pólvora hiciera su gran aparición dentro de la guerra, el hierro era el que se llevaba todo el crédito durante los combates, y las “Espadas” fueron divididas en tres:

Espada. 

Digna para un grupo élite de choque, los que manejaban la espada eran los primeros en salir a combatir, la espada fue creada para hacer el mayor daño posible entre los adversarios, ya sea hiriendo sus brazos, piernas o tronco del enemigo frente a ellos.  Siempre dirigiendo sus estocadas a la parte del cuerpo más cercana a ellos, los combates podían durar horas y hasta días enteros para que solo un lado saliera victorioso de aquel enfrentamiento.

El equipo moderno es completamente blanco, con ataques de punta, siendo la única de las tres armas en la que todo el cuerpo es válido y no es necesario vestir de gris para que un punto sea contado válido.

Sable. 

El arma de los caballeros con brillante armadura y un caballo blanco, eso es lo que la imagen del arma llega a la cabeza de la gran mayoría de las personas. Los caballeros que montaban a caballo dirigían sus golpes a la cabeza de los adversarios en batalla, que peleaban sin montura, por supuesto eran los encargados no sólo de combatir al grupo de choque del reino vecino, sino que eran entrenados para derrotar al enemigo que montaba caballo. Un arma de filo, contrafilo y punta, era más veloz que las otras dos.

Y manteniendo esta tradición, el equipo para el sablista del siglo XXI se mantiene gris de la cadera a la cabeza, mientras que las piernas y pies se mantienen blancos ¿Para que atacarías las piernas de alguien que va en caballo si el guerrero siempre va a ir tras tu cabeza?

Florete

Se dice que fue el arma creada sólo para la realeza, aquella que fuera tan letal como el sable, pero sin llegar a ser vulgar y tan poderosa como la espada sin llegar a ser del todo pesada, es más, podríamos comparar el florete con una aguja de bordar, un arma ligera pero mortífera, fabricada para apuñalar a los adversarios de la realeza, de esta forma se terminaría el combate con un solo golpe ya sea dirigido al corazón, a otros órganos vitales o a la yugular.

Es por ello que si prestas la suficiente atención verás que el equipo que se emplea hoy en día sólo es grisáceo en la zona del tronco, la espalda y parte del cuello, lo demás se mantiene blanco y puro, es más si llegaras a tocar en la parte blanca, el toque no contaría o válido.

Sandra Verónica Aguilera

Con un origen tan interesante, la esgrima se ha mantenido a nuestro lado durante muchos siglos, cambiando poco a poco, hasta ser el deporte que vemos y amamos, es más, no es un secreto que sea base para muchos proyectos cinematográficos, pero ese tema, será reservado para otra ocasión. 

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