El tapatío Sergio “Checo” Pérez enfrentará su quinta competencia (G.P. de Mónaco), en este 2021, al mando del RB16B de la escudería Red Bull. Si tomamos en cuenta lo dicho por él mismo, será la prueba que marque el final de su adaptación al monoplaza de la escudería austriaca y que, a partir de la sexta carrera (G.P.de Azerbaiyán) ya habiendo cumplido con su propio pronóstico, los resultados esperados por su equipo y la afición, serán entonces estar peleando por las victorias e incluso por el campeonato.

Por lo pronto, veremos cómo sorteará la prueba de este fin de semana

Después de un estupendo gran debut en el G.P. de Bahréin, el cual, en un inicio se presentaba amargo al quedar varado a un lado de la pista en la vuelta de formación, luego de una modesta onceava posición en la formación de parrilla, Sergio es nominado el “Piloto del Día” tras remontar desde la última hasta la quinta posición al final de la carrera y adjudicarse sus primeros puntos con la escudería que en unos de sus asientos tiene a Max Verstappen, uno de los favoritos para ser el campeón del mundo junto con Lewis Hamilton.

Observemos la enorme presión que esto significa para el mexicano, quien se ve obligado en esta escudería de punta, a estar ubicado carrera a carrera dentro de los tres primeros, cuando se encontraba acostumbrado a venir de atrás sin mayor presión que la que se pudiese generar él mismo. Hoy la presión viene de muchos lados y manejarla no es cosa sencilla.

Hasta aquí y su clasificación en el segundo puesto para la arrancada del G.P. de Italia, segunda prueba del calendario, todo estaba muy bien, se vislumbraba su primer podio de la campaña. Sin embargo, la situación se transformó y se presentó tan desigual como lo es el día y la noche. Al verle bajar del auto tras lograr ese segundo puesto en la parrilla, el lenguaje no verbal de Sergio nos mostraba a un piloto maduro y consciente de su posición y sus posibilidades en el equipo.

Max, estaba que no le calentaba ni el sol al ver al mexicano por delante, aunque fuese sólo por cincuenta y dos centésimas de segundo. Pero, la carrera fue un desastre, dos errores motivados, según nuestra apreciación, uno por el exceso de entusiasmo y el otro por tratar de enmendar el primero, le llevan a no sumar puntos, tras finalizar décimo primero en la carrera. De un Sergio que se notaba maduro y seguro tras la clasificación, a un Sergio que perdió la brújula de las emociones durante la competencia.


En Portugal, tercera ronda de la campaña, la situación de Sergio se vuelve a estabilizar, califica y concluye la carrera en la cuarta posición. El equipo le mantuvo más de lo normal en pista, pensando que podría detener a Hamilton que estaba en persecución de Max, quitándole la posibilidad de pelear por el pódium. Sergio vuelve a ser nominado “Piloto del Día”.


Y en España, la reciente ronda, tras calificar octavo, se dijo que como resultado por un dolor en el hombro que no le permitió sentirse cómodo en el auto, concluye quinto en la prueba. Una buena arrancada, no tan prudente como en las anteriores, sube dos lugares de inicio, la situación apremiaba para verse más agresivo al arrancar. Luego, pelea ante los “mejores del resto” durante la carrera. Le fue difícil superar a los McLaren. Al final su equipo comenta que Sergio les hace falta en la punta para que Max no quede solitario en la pelea con los Mercedes, quienes han ganado tres de las cuatro partidas jugadas hasta ahora.

Sin bien Sergio, conoce el podio en Mónaco al ganar la prueba cuando militaba en la GP2 (2010), también fue tercero pilotando un F1 (2016), la quinta prueba del mundial a correrse este fin de semana, no le viene fácil. Un circuito en el que hay que clasificar en primera línea para, en condiciones normales, aspirar a la victoria. En las pruebas de clasificación veremos la verdadera adaptación que ha logrado “Checo” en el auto. Los confines del circuito del principado son un termómetro implacable para diferenciar a los buenos de los mejores.

A pesar de los resultados de Sergio, más que aceptables, la presión ha subido de nivel y habiéndose el puesto él mismo como límite la quinta carrera para entonces vislumbrar la realidad de hasta dónde podrá llegar al final del campeonato, lo de hoy es Red Bull, exige del mexicano estar en la punta para poder alcanzar el objetivo de llevar al campeonato a Max y esto sí que es presión.

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