Hace pocos días, vi una imagen de dos arboles juntos, a uno le habían cortado su base y arrancado la raíz, pero el árbol de aun lado, había unido sus ramas a él, esto hizo que se mantuviera con vida aquel árbol, que habían cortado.

Hace unos días, se acabó los juegos de pretemporada de los equipos que ya arrancaron temporada y al ver esa imagen no puede evitar identificarme con ese árbol, confirmando en mi la pasión que siento por esta profesión.

Cuando nos dieron la oportunidad de participar en estos juegos llame a los compañeros que han trabajado bajo el sistema profesional, esto es importante ya que, aunque no hayamos trabajado juntos, cada quien sabe lo que debe de hacer y así fue, fueron buenos juegos donde todo funcionó muy bien, tuvimos una probadita de lo que será la temporada en la LMB, la cual no estaremos no por decisión propia, pero estos juegos me hicieron sentir vivo deportivamente y estoy seguro que mis compañeros también.

No todo en la vida es verde ni dulce, tenemos que aprender a vivir en las áreas grises, enfrentar las cosas de la mejor manera posible y hacerse responsable de trabajar por las cosas que uno quiere, y tenemos que vivir y avanzar sin dañar a los demás en nuestro afán de ser mejores, estamos donde Dios quiere que estemos, probablemente protegiéndonos de un mal mayor. Por momentos no lo entendemos, por eso nos cuesta trabajo aceptarlo, pero de algo estoy seguro, estamos en el mejor momento de nuestra vida, que es el aquí y el ahora.

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