La nadadora número uno del ranking mexicano en nado mariposa Diana Luna, tiene la esperanza de que se se hagan los Juegos Olímpicos en Tokio, aunque sea a puerta cerrada para competir y darle al país una medalla, en éstos meses previos a la justa veraniega, considera con la experiencia acumulada en su trayectoria deportiva, volverá a dar la marca para competir.

En ésta época de pandemia no le fue fácil encontrar alberca para entrenar, ha tenido el entrenamiento en tierra, trabajar en el gimnasio es más sencillo, no obstante ha podido complementar el cronometraje y compensar con más ejercicio.

Diana empezó a nadar desde los cuatro años de edad, afición que sus padres y sus hermanos tienen, creció en un entorno acuático, la natación siempre la ha mantenido activa y saludable, le quita el estrés, el enojo. Desde pequeña le ha gustado plantearse metas, desde su compañerita de al lado, hasta con nadadoras de otros estados y otros países. «Siempre es satisfactorio el viajar a competencias y darse cuenta que con trabajo y disciplina mejora una misma», expresó.

En su niñez cerca de casa estaba una alberca de 50 metros, ahí pasó momentos muy agradables, desde esa época su especialidad fue el nado mariposa.

Fisiatra de profesión, alterna su actividad laboral con sus entrenamientos, como lo hacía cuando era estudiante, ese ritmo de vida para hacer ambas cosas llenan su vida. Por ejemplo ahora con la pandemia, atiende algunos pacientes terapias pulmonares, aquellas personas que tuvieron Covid-19 con secuelas en las vías respiratorias.

Para 2021 no hay aún una fecha definida de competencias, la Federación Mexicana de Natación no ha dado ninguna información de algún evento en México por lo que buscará algo en el extranjero. De ahí definirá las cargas de entrenamiento que le permita dar la marca…. la ilusión de Juegos Olímpicos sigue ahí en su corazón.

TIEMPOS
Quizá busque junto con su entrenador Eduardo Gutiérrez competir fuera de México, tal vez en Perú o en algún otro lado, porque en esos países ya tienen competencias, entonces, solo sería ver una en abril y otra en mayo, pero sí sería fuera del país”. 

De acuerdo con los criterios de clasificación a la máxima justa deportiva, impuestos por la Federación Internacional de Natación (FINA), la marca requerida en los 200 metros mariposa es de 2:08.43, por cual, Luna Sánchez trabaja intensamente para cumplir con el tiempo. 

“Estoy a tres segundos de la marca requerida; trabajo con mi entrenador, hago dos horas, de lunes a sábado, en la alberca y en tierra trato el fortalecimiento del cuerpo”. 

Normalmente en marzo y abril empezaban los selectivos en México. En abril y mayo solían ser las competencias en otros países. Las estadounidenses siempre llevan la delantera, también las argentinas y canadienses son rivales a vencer. Reconoce que a la natación mexicana le falta mucho por mejorar, generalmente se ubican entre el lugar 30 y el 40, sin embargo hay mejoría porque nunca antes se habían tenido tantas medallas en Juegos Panamericanos y Centroamericanos en las ediciones más recientes. En el ámbito estatal Puebla también creció, ya está entre los primeros diez lugares nacionales, otros estados como Veracruz han disminuido su nivel. En número de nadadores también hay más, hace pocos años no eran más de 30 los que acudían a competir, ahora son entre 60 y 70.

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