Tras pasar por un periodo de incertidumbre y cuestionarse si seguir o no en los saltos ornamentales, Carolina Mendoza se encuentra lista para brillar en sus segundos Juegos Olímpicos.

“Los Juegos de Londres 2012 los viví de noche, estaba muy pequeña y no entendía las cosas, a pesar de todo crecí y maduré. En el siguiente ciclo no clasifiqué a Río y comencé a cuestionarme si quería o no seguir; me di cuenta de que no estaba haciendo las cosas bien y decidí volver con Ma Jin y dar lo mejor de mí”, comentó la seleccionada en trampolín de tres metros.

Mendoza, de 24 años de edad, cambió la prueba de plataforma por trampolín, una decisión que la ayudó a recuperar la ilusión por representar a México.

“Ahora ya no soy tan dura conmigo, hubo momentos en los que ya no disfrutaba saltar y me cuestioné si todo el trabajo tenía sentido. Para el trampolín tuve que adaptarme, ser más paciente y tener más ritmo. Creo que la fortaleza de Dolores y yo es que tiramos bien nuestro individual, tenemos buena comunicación, coordinación y disfrutamos competir juntas”.

El objetivo de la clavadista en Tokio 2020 es reflejar todo el trabajo realizado los últimos años y disfrutar.

“Sólo quiero vivirlos tranquila plenamente, cuando entrenas y das todo el día de tu competencia, independientemente del resultado, estás tranquilo. Se lo que tengo que perfeccionar y estoy enfocada, obviamente sueño con una medalla olímpica pero para mí lo más importante es el proceso y lo estoy disfrutando”, concluyó.

Por admin

Deja un comentario