El Día del Padre es una celebración u homenaje dedicada a los padres. En general, la tradición católica europea lo conmemora el 19 de marzo, día de San José, padre adoptivo de Jesús.

Sin embargo, varios países europeos (como Francia o Reino Unido) y la mayoría de países iberoamericanos, adoptaron la fecha estadounidense, por lo que actualmente festejan el Día del Padre el tercer domingo de junio, en 2021 es 20 de junio. Y tomando como ejemplo de hombre y vida a San José, dejan para el 19 de marzo la celebración del Día del Hombre, que internacionalmente se celebra el 19 de noviembre.

En el marco de esta celebración, vamos a hablar sobre una de las figuras más importantes en el mundo del deporte: el padre. Pero ojo, si lo que se pretende leer aquí son continuas felicitaciones o alabanzas a todos los padres, mejor no seguir. Justamente al tratarse de una figura tan destacada creemos que es fundamental detectar las malas prácticas que se pueden presenciar a menudo en las competiciones del deporte base. Discusiones acaloradas entre padres, insultos a los árbitros o a los entrenadores son escenas que por desgracia se repiten con demasiada frecuencia. Por eso pretendemos conducir hacia la reflexión sobre si nuestras conductas son siempre las más adecuadas en los eventos deportivos de nuestros hijos.  

La figura paterna puede suponer un apoyo de capital importancia para los chavales que comienzan en el deporte por diversos motivos:

  • Puede aportar confianza, seguridad y ofrecer una perspectiva menos dramática ante los problemas que surjan.
  • Ofrece seguimiento y una fuente de soporte continua. Son muchos los padres que dedican parte de su tiempo libre  a llevar a sus hijos a entrenamientos y competiciones. ¡Chapeau!
  • Puede dar  avisos que «calen» en el niño para eliminar las malas conductas en el terreno de juego.
  • De él depende tratar de inculcar los valores que hacen grande al deporte como el esfuerzo, la superación personal,el compromiso o saber afrontar la frustración.
  • En definitiva, del padre – y de la madre -, depende en gran medida que el niño sienta que el principal objetivo del deporte es pasarlo bien, conocer gente, estar sano, etc.

La lista podría ser mucho más extensa, pero lo importante es quedarse con el concepto de que un padre puede tener una influencia mucho mayor de la que se cree sobre sus hijos. Debe ser consciente de ello y actuar en consecuencia.

Por desgracia, muchos padres no comprenden estos ideales y más bien parecen verse influenciados por expectativas que a menudo suelen generar comportamientos poco deseados.

Un ejemplo lo encontramos con el modelo de éxito en el deporte que nos transmiten los medios de comunicación y que puede desfigurar la realidad. 

En este día del padre queremos felicitar a todos aquellos que continuamente apoyán a sus hijos en su aventura deportiva. El deporte es una piedra angular en la formación de los más jóvenes.

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