El esgrimista orgullosamente poblano es el número 1 en el ranking nacional

Gibran Zea Armenta es un esgrimista de 23 años de edad, quien radica en Nápoles Italia desde hace tres años, porque la mayoría de los mundíales de su especialidad son en Europa, sin embargo tuvo una breve estancia enla capital poblana su tierra natal por lo cual aprovechamos la oportunidad para platicar sobre sus planes de 2021, de los cuales sobresale su más grande sueño: representar a México en los Juegos Olímpicos de Tokio.

El seleccionado nacional y especialista en sable, tiene entrenamientos diarios con la esperanza de que se hagan por fin los Juegos Olímpicos y si hay preolímpico en abril, también estar ahí, ya que no hay otra competencia previa.

Inició el esgrima desde los siete años de edad y como seleccionado Cadete a los 16 años de edad participó en el Campeonato Mundial de Bloftif en Bulgaria y en el Campeonato Panamericano de Cadetes en Guatemala.

Su hermano Iván quien también se dedicó al esgrima, lo inspiró a seguir este deporte. A los 14 años se trasladó a la Ciudad de México al Centro Nacional de Alto Rendimiento (CNAR), oportunidad muy importante para decidir sus metas a futuro. El inicio fue difícil pero con el tiempo hizo muchas amistades que hasta ahora conserva.

A los 20 años después de vivir tres años en Alemania, se trasladó a Nápoles Italia para tener al entrenador Alberto Coltorti quien fue el estratega de la sección italiana. Cuando recién llegó, Coltorti le regaló un sable por su cumpleaños, que aún conserva a pesar de que ya está muy deteriorado por tantas batallas.

Ante el toque de queda en aquella ciudad, el entrenador se dio una escapada hasta el departamento que renta Gibran para darle las llaves de la sala de esgrima y así pudiera seguir con sus entrenamientos en la clandestinidad, escenas como de película.

Su sueño más grande es ganar una medalla para el país, para su familia, para Puebla. A todos los atletas mexicanos les dice que sí se puede con esfuerzo, con empeño, con amor y pasión al deporte se puede lograr todo. Seguir en la batalla, si hay una caída no se acabó todo, si hay mil caídas se debe seguir.

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