La pandemia no solo nos dejó sin poder disfrutar del fútbol americano nacional en todas las categorías. La afectación a nivel internacional nos alcanzó y los jugadores que ya estaban contemplados para participar en la búsqueda de un lugar en alguno de los nueve equipos de la Canadian Football League, también postergó esa intención.

No obstante, se mantuvo la negociación entre ambas ligas para el intercambio de talento. Solamente que la situación sanitaria nos “jugó sucio”, pero esa promesa deportiva se mantuvo como un aliciente para los jugadores.

Fue así que, a inicio de 2021, se reactivó (de forma condicionada) el intercambio y sin dejar pasar mucho tiempo, la CFL solicitó poder observar a los prospectos LFA. Ese grupo de jugadores fue nutrido por representantes de todos los equipos y retomaron su preparación físico-atlética con mayor ahínco.

Ante la espera tan prolongada (mayor a un año), inició la expectativa. Más aún, la emoción por observar los nombres de quienes se vislumbraban como la potencial segunda generación de #mexICANstars, comenzó a calentar el ambiente.

Es importante reconocer que la juventud de los jugadores es un aspecto que los puede aventajar. Sin embargo, el potencial y el talento quedaron manifiestos en los registros evaluados por los responsables del área deportiva de la CFL y, de ellos, se desprendieron 24 nombres.

El plazo se cumplió, aunque parecía algo muy lejano. Solo era cuestión de paciencia y no desesperar, lo que ha sido un reto enorme para muchos de nosotros.

En unos días comenzará un gran reto para ellos y no nos queda más que orgullo por verles competir para ser considerados en alguno de los equipos canadienses.

Porque derivado de eso, tendrán varias pruebas más por enfrentar y hacer su mejor esfuerzo por alcanzar algo que no es imposible.

Por: Cinthya García Guerrero

Por admin

Deja un comentario