En mayo inicia una nueva temporada del beisbol profesional en nuestro país, si no fuera por la pasada temporada de la LMP y la serie del Caribe sería una sequía muy larga, pero ¿Qué extrañarán más los aficionados? Las jugadas, la convivencia en el estadio (ahora con su sana distancia), la comida, que cada estadio es muy variado, aunque creo que el de Yucatán es el más variado, como reflejo de su gastronomía local tan basta, o gritarle al umpire?

Esto último es algo complejo, las discusiones con los umpires es algo que identifica el juego, el aficionado grita, los jugadores discuten, se forman las alegatas, pero de últimos años, se nos da la instrucción de no entrar a la dinámica de enfrascarse en una discusión y nos ponen el ejemplo de un juez con su toga en un jurado y la majestuosidad y la elegancia con la que se manejan.

Lo primero que pienso es que ni estamos en un juzgado y además ellos tienen alguaciles que ejecutan sus órdenes, luego entonces esa comparación se me hace nula y falta de igualdad de condiciones. Pienso que a la función del umpire se le debe de dar otra identidad, dejarlo que cada quien con su propia personalidad vaya enriqueciéndola, no una que viene de otro país y que ni siquiera va con las características del beisbol mexicano.

En lo personal no creo que este mal que salgan a discutir o a pedir una explicación, ya cuando ofenden, ahí es otra cosa, y ya que los expulsaste, al día siguiente vienen con una sonrisita y te dicen “es parte del juego”, eso es lo que calienta.

Es un juego hermoso y hay que trabajar fuerte en lo físico y en lo emocional para poder estar, pero el beisbol profesional no solo es lo deportivo, hay mucho de administrativo y mucho de gestión, hay muchas ideas mucho trabajo pero falta quien las escuche, trabajemos por un mejor beisbol mexicano!!!

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