Las pretemporadas de la NFL suelen ser vistas como una rutina cada vez que se acerca septiembre y el kickoff. También han sido parte de grandes historias para muchos jugadores como lo fue el joven receptor de Cleveland Damon Sheehie-Guissepi con una inspiradora historia, o las ya conocidas controversias de mariscal de campo. Sin embargo, hoy no hablaremos de eso, hoy hablaremos de un campeón de Súper Tazón que se formó desde la pretemporada a través de cuatro años para ganar un anillo de campeón, ellos son los Halcones Marinos de Seattle.

Roma no se construyó en un día, y los Halcones Marinos tampoco. El equipo de Seattle arrancó su reconstrucción en el 2010 de la mano del coach multicampeón en los Troyanos de la Universidad de California del Sur (USC), Pete Carroll, con la esperanza de revivir al equipo tras malas temporadas. El cambio se empezó a notar desde el draft con grande elecciones como el profundo Earl Thomas,  el Tacle Ofensivo Russel Okung y el receptor Golden Tate. Pero un joven Kam Chancellor, uno de los grandes golpeadores en los últimos tiempos de la NFL, se ganó la titularidad en la pretemporada demostrando su agresividad para jugar y su habilidad para leer en coberturas de pase y carrera, se empezaba a formar un equipo de playoffs con una temporada que culminaría con el recuerdo del famoso BeastQuake.

Para el 2011 el equipo de Carroll tenía nuevas adiciones en el roster, la llegada de un esquinero veterano en Brandown Browner y los novatos KJ Wright, Richard Sherman, Byron Maxwell y Malcolm Smith (JMV del Súper Tazón XLVIII) serían importantes. Los dos primeros convirtiéndose en piezas inamovibles del esquema defensivo de Seattle desde el inicio, lugares que ambos jugadores se ganaron en la pretemporada y con los cuales se empezaba a formar la famosa “Legión del Boom”.

El 2012 traería una de las más grandes historias en años recientes de una pretemporada NFL; tras una mala temporada Tarvaris Jackson perdía la titularidad a manos del agente libre Matt Flynn que llegaba por más de 20 millones de dólares y tres años para ser el nuevo líder ofensivo en Seattle. Pero un novato de Wisconsin llamado Russell Wilson dio una pretemporada de ensueño arrebatando el lugar a Flynn y ganando los cuatro juegos de pretemporada, además de que otro novato como Bobby Wagner sería el nuevo líder defensivo de un equipo que se quedaría a un gol de campo de la final de conferencia.

El 2013 vio a unos Halcones Marinos con una de las mejores defensivas estadísticamente hablando en la historia de la NFL, con una Legión del Boom consagrada y jugadores que se formaron desde sus primeros juegos de pretemporada a la ofensiva y a la defensiva. Así fue como Seattle apaleó a los Broncos de Peyton Manning para una de las victorias más holgadas en la historia del Súper Tazón. Demostrando que los equipos se construyen desde la pretemporada. Por supuesto, reconocimiento especial a Pete Carroll y su staff.

Esta historia sería muy diferente si el coach Carroll no hubiera vistos a sus jugadores en pretemporada, los jugadores demostraron el nivel de juego que a la postre los llevó a poder ser acreedores a un anillo de Súper Tazón. Historia que no hubiera podido ser posible sin la pretemporada.

Carlos Arturo Ávila Díaz

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