Después de tanto escándalo de que por fin se abrieron las puertas del Estadio Cuauhtémoc a la afición, que Gobierno del estado dio permiso, que sin cervezas, que si la hubo, que sin cemitas, que sólo 14 mil personas, que prueba Covid-19 a mil 400 de forma aleatoria, que dos juntos y cuatro lugares separados, que si los Camoteros se iban a consagrar, que si los Pumas se iban a revelar….no pasó nada, lo más interesante fue el HDSPM que pateó a una mujer en las butacas!

Los universitarios salieron del vestidor temblando, con temor a que Puebla no les hiciera una mala jugada desde temprana hora y eso derivó en que se olvidaran de ese principio básico de ir por el triunfo. El miedo les hizo olvidar que cualquier otro resultado que no fuera el triunfo era la muerte confirmada en el Guardianes 2021.

Andrés Lillini le intentó mover a sus piezas, probó con otros jugadores, movió a algunos más de posición, pero todo fue un intento desesperado y nada más. Al final, los felinos terminaron víctimas del mismo mal de toda la temporada: dependen totalmente de sus delanteros, pero estos no están o, de plano, no pueden y entonces todo se va al traste.

Por su parte, bajó considerablemente su intensidad y siempre tuvo en la línea de la esperanza a su rival, no lo mató. Los pupilos de Nicolás Larcamón tuvo un arranque intenso que le dio para quince minutos de presión sobre el arco de Alfredo Talavera, pero después entró en el limbo donde Pumas quería que se jugara el encuentro, presa del letargo.

A los 21 minutos, en una jugada de exceso de confianza de Alan Mozo, el central marcó una mano dentro del área y penal a favor del Puebla. Pero el VAR, minutos después, le echó abajo la decisión al silbante, quien se retractó y le negó al Puebla el penal.

La Franja tendrá que esperar resultados para saber si no salen de la zona de los cuatro equipos que calificarán directo a liguilla, donde ya están apuntados Cruz Azul y América. Fue hasta los últimos minutos del partido, más por la desesperación de verse eliminados que por calidad, que Pumas vivió sus mejores momentos, pero Antony Silva se lució y bajó la cortina. Al final, el duelo en el estadio Cuauhtémoc quedó a deber, igual que Pumas toda la temporada.

Santiago Ormeño, soñando en el penal que no le dieron para llegar a su décimo gol

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