Con más de 25 años de trayectoria y con su padre como un importante guía en el atletismo, la maratonista Úrsula Patricia Sánchez García se encamina a su debut en una justa olímpica, en Tokio 2020, competencia para la que se siente «con mucha fe y confianza», y para la que, pese a las adversidades que se presentaron por la pandemia de covid-19, nunca perdió el optimismo de poder participar.

La jalisciense de 33 años, que junto a Andrea Ramírez y Daniela Torres es una de las tres seleccionadas del maratón femenil, confirmadas por la Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo (FMAA) y que participarán en la prueba que se realizará en el Parque Sapporo el 7 de agosto, encuentra la mayor motivación e inspiración en su pequeña hija para encarar la justa veraniega.

«En las oportunidades que hemos tenido de platicar, me da gusto y me llena de felicidad estar con ellas, saber que me admiran porque me ha costado muchos años lograr esto; lo que me parece importante es que a ellas no les ha costado tantos años llegar porque ya estamos en otros tiempos, hoy hay esa generación de mujeres más valientes, que se atreven, cuando platico con ellas las veo contentas, orgullosas porque a su edad les queda todavía mucho más que dar», compartió.

A casi un mes del arranque de los Juegos Olímpicos, Sánchez, externó su felicidad y, al mismo, tiempo nerviosismo por el rápido correr de los días, pero aseguró que la clave es ir a Tokio a divertirse, disfrutar lo que se hace, pues, en todos los aspectos, será una experiencia ganadora.

«Sin duda será un evento histórico, una competencia tan inusual, algo que va a aquedar marcado en la historia, será divertido, tienes que ir a disfrutarlo, a divertirte, sacar y dar todo lo que hiciste en tus entrenamientos y pensar siempre que vas a aganar experiencia, seguridad, competitividad, confianza y una medalla, siempre hay que pensar positivo, que se va a dar lo mejor», comentó.

«La gran diferencia de ser una atleta de alto rendimiento, para mí, es que además soy mamá; cuando estás sola piensas en ti con más tiempo y sin tantas preocupaciones, pero el ser mamá es una diferencia muy grande porque ya piensas en otra persona incluso antes de ti, debes hacer y demostrar siempre lo mejor para que te vea como un ejemplo y como una inspiración.

«Mi hija también me inspira, me motiva todos los días a echarle ganas, a salir adelante, ir con la fuerza a Tokio; pienso en ella, en demostrarle lo fuerte que soy porque los límites siempre están solo en la mente», concluyó.

Por admin

Deja un comentario