Un deporte de contacto como el futbol americano requiere de múltiples actividades dirigidas a la prevención de lesiones. Desde el trabajo realizado en campo en pretemporada, planes de profilaxis ejecutados al menos una vez a la semana que se mantienen en etapa competitiva, y los famosos vendajes preventivos aplicados antes de un juego.

Estos vendajes idealmente deben de ser aplicados únicamente por el personal de salud a cargo de la atención del equipo, aún existiendo una infinidad en las variedades de técnicas y aplicaciones; se tiene la falsa creencia que todos los jugadores son vendados por igual o cada tapeador tiene la técnica absoluta o definitiva para el equipo.

En la realidad de la calidad multidisciplinaria en salud y deporte, algún integrante perteneciente al staff médico del equipo debe evaluar al jugador antes de cualquier tipo de aplicación debido a que las condiciones de cada uno son diferentes, y durante la aplicación pueden requerir variantes o ajustes considerando antecedentes de lesiones previas, semana previa de entrenamiento, condición actual de la articulación y hasta variantes anatómicas. El profesional de salud que realizó la evaluación del jugador siempre será la persona más pertinente realizar el vendaje.

Los vendajes mas comunes dentro del futbol americano abarcan articulaciones como tobillo, rodilla, muñeca y mano. Considerando el movimiento y gestos deportivos propios de cada posición dentro del emparrillado hace notar que todos pueden ser susceptibles a sufrir lesiones ligamentarias, musculares, tendinosas u óseas por la cantidad de desplazamientos realizados incluso con vectores de fuerza y trayectoria en contra de ellos.

A pesar de que el esguince de tobillo se considera la lesión deportiva mas frecuente; dentro del futbol americano ocurre relativamente poco los días del juego. La aplicación de estos vendajes preventivos busca reducir la carga biomecánica que podrían recibir los ligamentos comúnmente afectados por este mecanismo de inversión o eversión forzada a partir de tensiones dirigidas durante la aplicación del tape. Las tensiones dirigidas podrían bloquear o disminuir un rango de movimiento si ese fuera el propósito de la aplicación.

Otra aplicación recurrente es la de muñeca y mano para la mayoría de los integrantes de líneas ofensivas y defensivas; este vendaje tiene como función principal brindar estabilidad a los huesos del carpo, evitar la separación excesiva del cúbito y del radio al realizar movimientos de empuje, y evitar luxación o fractura del primer dedo por un movimiento de abducción excesiva provocada al atorar el dedo en indumentaria, o durante impactos imprevistos con la ejecución de técnicas de habilidad para realizar o evadir contacto.

La aplicación de vendajes preventivos es un acto completamente personalizado, y también es una de las tantas intervenciones realizadas para disminuir incidencia de lesiones en el futbol americano. Durante temporada forma parte de la ceremonia realizada antes del juego y se caracteriza por generar un ambiente altamente inductivo para jugadores, coaches y staffs.

Luis Gerardo Vázquez Villarreal

Director Médico y Ciencias Aplicadas al Deporte LFA

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