Williams Sayed Córdova Hernández es un destacado atleta del Taekwondo quien sigue los pasos de su padre Williams de Jesús Córdova Santamaría medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, actualmente entrenador de su hijo y de varios taekwondoines de la delegación poblana.

Además de su padre, Williams se inspiró en la práctica de este arte marcial por su mejor amigo y compañero Axel Villanueva. Desde pequeño entrenaba y hacía combate con sus compañeros. «Se hacían grupos de niños, juveniles y adultos y todos formamos con el tiempo una familia, poco a poco incursioné en competencias nacionales e internacionales», expresó.

Su primer competencia grande fue en lo que era la Olimpiada Nacional en 2014, se coronó por primera vez como campeón nacional infantil a los once años. «El miedo a no llegar a ser como mi papá y sus logros inició, pero lo he superado con entrenamientos, actualmente tengo la meta clara de que es lo que quiero, lo ideal es colgarse la medalla de oro, yo tengo confianza e inspiración, él me ayuda en las técnicas, es lo principal en lo que trabajo y en la parte psicológica con la doctora Magaly Palacios, por lo cual me he podido visualizar como campeón olímpico», expresó.

La parte mental es muy importante, destacó Córdova Hernández, el estar preparado evita dudas, vacilaciones, bajonéos, los que llegan con hambre de ganar y nada que perder se avientan y son los más difíciles de pensar, dijo.

Williams tiene ya una amplia recopilación de medallas, se desarrolla en la categoría -63 kilos y ha destacado desde los torneos All Star, Torneos Juveniles en los que enfrentó chicos de mayor experiencia y de mayor edad, la parte psicológica lo sacó adelante en ese primer año. En los siguientes años mejoró, sólo perdió un torneo. En 2020 recibió el Premio Municipal del Deporte su papá también lo obtuvo.

De las medallas más queridas, es la del 2014, con mayor valor significativo, le sigue la del Campeonato Nacional Juvenil en 2019 con la de oro, quedó seleccionado nacional y preseleccionado juvenil para el mundial en Bulgaria en 2020, sólo que inició la pandemia y ya no se realizó nada. En 2016 se llevó dos medallas de plata, en combate individual y por equipos.

El entrevistado mencionó que Puebla siempre ha tenido muy buen equipo, tanto de mujeres como de hombres, por lo cual los combates han generado gran rivalidad y hasta guerra de porras, como la vez que enfrentó al representante de Baja California.

En 2018 tuvo casi un años de descanso activo por una lesión, es decir, continuó sus entrenamientos pero sin algún combate oficial. Regresó para triunfar aun con un golpe que lo tuvo adolorido hasta la final. Otra vez, lo mental lo sacó adelante. La lesión la dejó guardada y obtuvo el primer lugar.

Finalmente, nos compartió que le da mucha seguridad que su papá sea su entrenador, de ese gran calibre, aunque por lo mismo es muy exigente y debe cumplir a cabalidad con lo que le pide. «Estoy muy feliz y agradecido con él, ahora a los 18 años inicio mi etapa de adulto y se en verdad lo que son los golpes de gente grande», expuso.

Precisamente entre fines de este mes o en mayo iniciará el selectivo nacional de adultos, probablemente pueda asistir o en agosto y septiembre habrá selectivo nacional de adultos también pero para formar la selección nacional para ir al Campeonato Mundial de Adultos, a ese es al que le apuesta.

Afortunadamente en un año pandémico, pudo entrenar en la escuela de su papá para trabajar el físico, la fuerza y en línea lo psicológico, a fin de estar listos para cualquier cosa.

Finalmente, Williams se da tiempo para practicar basquetbol, volibol, atletismo, particularmente salto de longitud, su posición favorita es la de ala, porque le agrada ir por las bandas

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